Habían pasado dos semanas desde que Lucía fue atacada. Poco salía de su habitación en la casa de Apolo, todavía no entendía ¿Por qué había dejado que él la marcara? Todo había ocurrido demasiado rápido: el ataque solo por ser una omega en celo, el rescate, y ahora esto... estar vinculada a alguien que ni siquiera conocía bien. Un pensamiento amargo brotó de su boca.
—Pasé años esperando a mi pareja destinada, soñando con el día en que llegaría para protegerme de esos lobos depravados. Pero apar