Mundo ficciónIniciar sesiónEl lunes llegó con una lluvia que no había avisado de su llegada, de esa clase menuda y obstinada que no empapa sino que va entrando despacio por todos los bordes. Ximena caminó desde el aparcamiento del posgrado hasta el edificio con el paraguas mal abierto y los planos bajo el brazo, con esa preocupación específica de quien cuida algo que no puede mojarse, y llegó al se







