Mundo ficciónIniciar sesiónEl jueves amaneció con lluvia.
No la lluvia fina de noviembre sino la lluvia generosa de marzo que anuncia la temporada: con peso, con olor a tierra, con esa manera de caer sobre las ciudades que no es amenaza sino promesa, la promesa de que algo va a crecer donde todavía no hay nada. La ciudad de México la recibía con







