Mundo ficciónIniciar sesiónLas oficinas del INAH en Querétaro ocupaban el segundo piso de un edificio colonial en el centro histórico que había sido, en algún momento del siglo XIX, la casa de una familia pudiente que había tenido el buen gusto de construir con las proporciones correctas y la mala suerte de no tener descendientes que quisieran conservarla. El Estado la había adquirido en los años cincuenta y la había convertido en lo







