Mundo ficciónIniciar sesiónEl miércoles amaneció sobre Querétaro con ese cielo específico de la primavera temprana que no ha decidido todavía si va a ser completamente generoso o si va a reservar algo para sí mismo: nubes altas y ligeras que pasaban sin detenerse, el sol entrando entre ellas con esa intermitencia que hacía que la luz sobre las piedras de la ciudad tuviera una calidad cambiante, más viva que la luz constante de los día







