Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz de diciembre entraba oblicua por los ventanales panorámicos de la Fundación Victoria Santibáñez, proyectando rectángulos dorados sobre el escritorio de cerezo donde descansaba el sobre certificado que acababa de llegar por mensajería urgente. Victoria observaba ese rectángulo de papel manila con el mismo cuidado meticuloso que aplicaba a los planos arquitectónicos que revisaba diariamente para el programa de vivienda social que la







