Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz de diciembre atravesaba los ventanales del despacho de Alejandro en Barcelona, proyectando rectángulos dorados sobre el escritorio de nogal donde descansaba el sobre certificado que había llegado aquella mañana desde Ciudad de México. Victoria observaba ese rectángulo de papel manila con el sello oficial del Tribunal Superior de Justicia como si contuviera una serpiente dormida, lista para atacar en cuanto lo abriera.
Seis meses habían t







