Eran las 10 de la mañana del día siguiente y Sally no había salido de su habitación, sus padres fueron en varias ocasiones a preguntarle que si estaba bien, a lo cual ella le respondía que sí, aunque no fuera cierto. En su habitación no había hecho otra cosa que llorar, no había tomado ni siquiera el desayuno. No se atrevía a tomar el teléfono para entrar a las redes sociales, se asomaba por la ventana y allí podía ver que habían reporteros fuera de su casa, eran los líos de ser una familia rec