Sally no salía de su asombro, al ver al hombre allí parado, le hizo pensar muchas cosas, intentó moverse, pero sus piernas temblaban y su cuerpo lo sentía paralizado, Jacob aprovechó para acercarse un poco más.
—Por favor no tengas miedo, no trates de escapar, no estoy aquí para lastimarte, no estoy aquí para hacerte daño, te lo juro, quiero hablar, sé toda la verdad, Sally quiero hablar contigo, quiero conocer a mi hijo.
Ella seguía sin poder salir del asombro, ella lo miraba fijamente sin dec