Se hizo tantas preguntas, pero ninguna tenía respuesta, no por el momento, no la quedaba de otra que esperar, no descartaban el poder encontrarlos y poder hacerse responsable de su hijo, disculparse con ella. Mientras seguía esperando sin respuesta, sintiéndose culpable y sin salida, su suegra viajaba con rumbo a esa ciudad para ser posesión de aquella casa. Su esposo había fallecido y él había decidido perdonarla, por suerte él había logrado escribirle una carta de perdón a su hija. Por si lle