Así fue como el hombre pasó la noche en la agradable compañía, la cual se había cohibido desde hacía mucho tiempo, tras haber salido de prisión se había dedicado solo a planear la venganza en contra de la familia García, olvidándose de los placeres de la vida, al abrir los ojos y ver aquella mujer allí, acarició su silueta y empezó a besarla.
Hasta terminar haciéndole el amor de nuevo, la llevo en sus brazos a la ducha. En dónde nuevamente la había hecho suya, tal pareciera que el hombre estaba