—Deja de hablar de cosas que no tengan sentido ahora y cuéntame qué es lo que quieres decirme —exigió Sally impaciente —no tengo tiempo para perder, tengo trabajo que hacer y me estás retrasando con tu estúpido misterio, dime ¿qué es lo que necesitas decirme? ¿Cuál es tu gran noticia?.
El hombre le pasó los documentos para que ella los leyera, ella empezó a leer en pocos minutos, pareció haberlo entendido todo, azotó los documentos en el escritorio del hombre y le gritó que sí estaba loco, que