La secretaria se había marchado para cumplir con las órdenes de su jefe, buscando a su esposa y ordenándole que fueran a la oficina donde en él estaba esperando, ella atendió la orden de mala gana, pero decidió hacerlo, ya se había puesto la dotación de trabajo.
Al entrar a la oficina él la felicito, aunque ya era demasiado tarde porque los caprichos había echado a perder la ropa que tanto le gustaba, no había usado el uniforme desde un principio y lo estaba haciendo, ella no respondió ante las