—Bájate aquí, que hemos llegado, volveré en unos minutos, debo estacionar el auto y por favor no te vayas a poner a coquetear con el personal de seguridad o con cualquier otro hombre que veas por ahí, solo me tomara unos minutos regresar —dijo Jacob burlón.
—Eres un Imbécil, cómo crees que me voy a poner a coquetear con esta gentuza, eso debería decírtelo a ti, este es el lugar donde seguramente hiciste muchas amistades, donde seguramente intimaste con muchos de ellos. Fue tu hogar y no el mío