Habían llegado al interior de la casa y la mujer intentaba disimular lo sorprendida que estaba, jamás se imaginó que aquel hombre fuera poseedor de tan lujoso lugar, era asombroso y las maravillosas vistas que tenían, se dio cuenta de que la casa donde vivía y por la que tanto solía humillar a las personas no era nada comparada con la lujosa mansión de ese hombre al cual decía odiar y el cual ahora no solo era su esposo sino también su jefe y verdugo.
Él la miro y le sonrió, le dijo que se pusi