Cuando entre en la cocina y Felisa me miro, lo primero que hizo fue echarse las manos a la cabeza dando un pequeño grito, acercándose a mí después, acariciando la parte de la mejilla que yo tenía marcada.
— ¿Qué te ha pasado mi amor? — me preguntó
— Nada importante, no te preocupes, me di un mal golpe nada más — le dije
— Alexandra, te he llamado cuando has pasado por delante del despacho, por favor vente a mi despacho tenemos que hablar — me dijo Giovani cuando se acercó a la cocina
— Tengo