Estuvimos andando mientras me fijaba en todo para poder huir de aquellos hombres, viendo y contando los hombres que habían, las alarmas que habían y las vallas de pinchos que tenían rodeada aquella casa.
— ¿Has disparado alguna vez? — me preguntó Liam
— Nunca y tampoco me interesa aprender, las armas no me gustan ´— respondí
— ¿Siempre has sido tan respondona?, aunque te he de confesar una cosa, me gustan las mujeres con iniciativas propias — dijo
Seguimos paseando por los alrededores de la