Mundo de ficçãoIniciar sessãoPOV Nicolás
Habían pasado varios días desde mi visita al sanatorio. Las palabras de Elena seguían repitiéndose en mi cabeza como una herida abierta: “Tu madre murió porque Santiago la mandó matar.” No podía seguir esperando. Ya no quería pruebas ni hipótesis. Quería mirarlo a la cara. Quería que me lo negara.
Salí del santuario temprano, con el sobre







