Capítulo 28.
POV – MILA.
Pasaron varios días en los que Lola desapareció del radar, pero no era difícil imaginarla preparando su próximo movimiento, la fiesta llegó, era su contraataque.
Nicolás no quería asistir. Lo repetía cada vez que lo veía con el ceño fruncido y las manos en los bolsillos.
—No pienso ir a ver cómo esa arpía se pavonea —dijo.
—Entonces iré sola —respondí, sin levantar la mirada de mis papeles.
El silencio que siguió fue suficiente para hacerlo resignar. Lo conocía: detestaba ceder, per