Capítulo 127.
POV: Mila
La mañana amaneció con un resplandor suave, la luz del sol filtrándose por las cortinas del dormitorio como un susurro de esperanza. Me desperté envuelta en los brazos de Nicolás, su respiración profunda un ancla que me mantenía en el presente. El segundo trimestre del embarazo había sido una bendición después de las náuseas debilitantes del primero: los gemelos que crecían en mi vientre, Clara y Alejandro, aleteaban como mariposas, sus movimientos un recordatorio constante de que la