Se pone seria y me mira —no es fácil, también lo es el parto y la maternidad. Recuerdo lidiar con la depresión posparto. No podía mirar a mis hijos. Ni siquiera podía estar en la misma habitación que ellos. Comí menos y lloré más. Recuerdo mirarme al espejo y llorar todo el tiempo. Zane tenía que alimentar a los niños con la botella de leche que yo guardaba.
—No f