Entra al baño y deja la puerta entreabierta, —es para mantenerte emocionada por esta noche y no te atrevas a acabar contigo misma— dice y luego lo escucho cepillarse los dientes.
Gimo molesta, pero no me atrevo a tocarme o levantarme de la cama. —Vete a la mierda— mascullo en la almohada.
Poco después, escucho correr la ducha y cierro los ojos. Entra en el vestidor cuando termi