Mundo ficciónIniciar sesiónQuito mis manos temblorosas de mi cuello cuando estoy sentada frente al espejo. Efectivamente, hay un chupetón en mi cuello.
—Joder no. Víctor y Dakota nunca me dejarán ver el final de esto, —me susurro.Salto cuando escucho un golpe en la puerta. Me regaño por mi estupidez y abro la puerta.—Es hora de di… —comienza a decir Víctor antes de que pudiera cerrarle la puerta en la cara y sus ojos se abren antes de que una gran sonrisa se extienda por su rostro.






