Mundo ficciónIniciar sesiónHabía cosas que el cerebro archivaba mal a propósito.
Alma lo sabía, porque había estudiado suficiente psicología de bolsillo entre un caso corporativo y otro para entender que la memoria no era un disco duro sino algo más parecido a un empleado con mala ortografía: registraba lo que podía, tachaba lo que dolía, y rellenaba los huecos con versiones convenientes de la verdad. Era un mecanismo de supervivencia. Era, en t&eacu







