Mundo ficciónIniciar sesiónLa explosión no había dejado escombros físicos.
Eso era lo más desconcertante, pensó Alma mientras miraba la pantalla en la que el técnico —el mismo de la huella dactilar, el hombre que parecía existir únicamente para entregarles verdades que nadie había pedido— había logrado recuperar los archivos cifrados del servidor de Elena. No había paredes derrumbadas, no había cristales rotos, no hab







