Mundo ficciónIniciar sesiónGael reprodujo el audio por tercera vez.
La voz de Mateo Valmont llenó el despacho con la autoridad de alguien que había muerto convencido de tener razón en todo, y Alma pensó, no por primera vez, que los hombres poderosos tenían una habilidad extraordinaria para ocupar espacio incluso desde la muerte.
—Para. —Dijo ella.
Gael detuvo la reproducción.
El silencio que quedó no fue exactamente silencio. Fue l







