Mundo ficciónIniciar sesiónAlma tomó la decisión a las tres de la madrugada, que es la hora en que el cerebro humano, agotado de razonar, empieza a funcionar con una claridad peligrosa.
La escribió en el mismo folio de la factura de electricidad donde había anotado los cuatro pasos del plan. Añadió un quinto. Lo tachó. Volvió a escribirlo. Lo tachó otra vez, y después lo dejó porque tachar algo dos veces es, en el fondo, una forma de co







