Mundo ficciónIniciar sesiónLas pruebas llegaron en un sobre manila sin remitente, igual que casi todo lo importante en la vida de Alma: tarde, sin explicación y con el poder de arruinar una mañana perfectamente mediocre.
Gael las extendió sobre la mesa del despacho con la misma parsimonia con que un cirujano dispone sus instrumentos, y Alma las estudió con la misma expresión con que ella solía estudiar los contratos de sus clientes más difíciles: ceñ







