Mundo ficciónIniciar sesiónLa reunión terminó a las once y media con demasiado champán consumido y demasiadas verdades a medias flotando en el aire acondicionado del salón Marchetti. Alma llegó al despacho temporal que Gael había habilitado en la segunda planta de la mansión —porque los Valmont, naturalmente, tenían una mansión con segunda planta y despachos de repuesto— con los zapatos en la mano y la paciencia agotada desde hacía aproxi







