Las luces cálidas de la sala iluminaban el rostro de Kira mientras hojeaba uno de los álbumes de arte que Zoey había dejado en la mesa. El ambiente en la casa era relajado, casi familiar. Luka estaba encerrado en su habitación, jugando videojuegos con audífonos, y Sol y Zoey charlaban mientras preparaban una tabla de quesos. El murmullo de voces, las risas, el vino... todo parecía tan lejano de la realidad que Kira había vivido durante los últimos años. Por primera vez en mucho tiempo, se sentí