Los días pasaron y con ellos la incertidumbre de lo que pasaría si ellos me encontraban. Aquí había aprendido muchas cosas, aunque me faltaba aprender muchas más.
—Hoy haremos el ritual para que te encuentres con tus vidas pasadas —me dijo la anciana. Yo asentí con la cabeza. Según ellas, al hacerlo, mis sentidos se abrirían y podría comprender mejor mi destino.
Las otras brujas me prepararon como la anciana lo había pedido. Me vestí con una túnica blanca y fui llevada hasta un lago en la mitad