Los pasillos del palacio parecían más estrechos al anochecer, las sombras se alargaban como dedos que buscaban secretos enterrados hacía tiempo. Callie se movía por ellos con fingido propósito, su vestido susurrando contra el suelo de piedra, pero en su interior, la agitación resonaba. Las palabras del informante de la tarde resonaban en su mente: «Nos vemos a medianoche. El rey esconde verdades que debes conocer». Asintió sutilmente entonces, su cuerpo aún vibrando por el juego de Darian; la e