El palacio no parecía el mismo después del archivo.
Callie se movía por sus pasillos como si estuviera atravesando un ser vivo, consciente ahora de su memoria, de su silencio, de su capacidad de observar. Cada piedra parecía cómplice. Cada sombra parecía intencionada.
No había dormido.
Cada vez que cerraba los ojos, veía palabras escritas que se desangraban en el pergamino. Dudó.
Cada vez que intentaba calmarse, su cuerpo recordaba la voz de Darian.
No su tacto.
Su autoridad.
Eso era lo que más