Espiar a los enemigos es sencillo; descubrir que son más de los que imaginabas… eso transforma a cualquiera. Y aunque Neferet lo ignoraba, otros en el palacio también andaban con los nervios tensos, temerosos de que la verdad que todos ocultaban estallara al fin.
La revelación llegó por accidente, como siempre ocurre con las verdades más peligrosas. Henut, temblorosa por semanas de servir en una red de intrigas que apenas comprendía, le había mencionado que las cocinas se conectaban con antiguo