Mundo ficciónIniciar sesiónNeferet y Amenhotep regresaron a Tebas en silencio absoluto durante el viaje completo de vuelta, porque ambos sabían que cada palabra desperdiciada era un momento menos juntos, y los momentos se habían vuelto más preciosos que todo el oro de Egipto.
El barco deslizó sus velas contra el viento del norte mientras navegaban río arriba, y Neferet mantuvo los ojos fijos en las orillas familiares sin atreverse a mirar a su esposo. Si lo hacía, si ve&







