Mundo ficciónIniciar sesiónLa muerte de la segunda sacerdotisa en menos de un año no podía ser coincidencia, y Neferet se dio cuenta con horror helado de que el verdadero enemigo nunca había sido completamente derrotado.
El cuerpo yacía sobre las losas de mármol de la cámara sagrada, los ojos abiertos en una expresión de terror absoluto que Neferet reconoció inmediatamente. La misma mirada que había visto en el rostro de la primera sacerdotisa meses atrás. Sangre seca manchaba las comisuras de los ojos, formando







