Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche llegó con el calor que era ya habitual en Tebas a esa hora del año, ese calor que no desaparecía completamente con el sol sino que se retiraba hacia los muros de piedra del palacio y desde ahí continuaba irradiando con la lentitud de las cosas que han absorbido demasiado durante el día para vaciarse completamente en la noche.







