¿Alguna vez has deseado que todo fuera... diferente?
El bosque se extendía frente a ellos, una tapicería infinita de verdes y marrones, el suelo cubierto de hojas secas y ramas caídas. Pryo y Mastiff se movían como sombras entre los árboles, sus cuerpos lupinos ágiles y silenciosos mientras avanzaban por los senderos. Los dos lobos estaban en total sintonía, sus sentidos agudos alertas a cualquier movimiento, sonido u olor que pudiera indicar la presencia de presas o depredadores. Su respiración estaba sincronizada, como si sus corazones latieran