La luna llena iluminaba las montañas de Eldorheim, lanzando sombras largas y siniestras sobre el terreno accidentado. Mastiff, el lobo negro, se movía con agilidad sobrenatural a través de la nieve y las rocas, sus ojos dorados brillando con una mezcla de determinación y anhelo. A su lado, Thrain y algunos de los hombres del vizconde seguían a un ritmo constante, atentos a cualquier señal de Pryo, la loba predestinada.
Mastiff olfateaba el aire, intentando captar cualquier rastro del olor de Pr