Ulrich estaba en las puertas de Goldhaven, los músculos tensos mientras sus ojos depredadores recorrían la oscura línea del bosque. El cielo, antes iluminado por los últimos vestigios del amanecer, ahora se volvía sombrío y cargado. Nubes pesadas se acumulaban, girando como si el propio cielo estuviera a punto de desplomarse. En lo alto de los muros de Goldhaven, Elysia levantaba los brazos, sus pálidas manos brillando con poder. Su dominio sobre el viento y la tormenta era absoluto, un arma qu