Solo que venimos de realidades diferentes
Phoenix caminaba al lado de Ulrich por el centro de la imponente galera, sus pasos firmes resonando suavemente sobre el suelo de madera mientras el viento fresco del río acariciaba su rostro. Sentía su cabello balancearse levemente, a pesar de estar recogido en un elegante moño. A su alrededor, la vastedad del río parecía infinita, con el reflejo de las nubes danzando sobre las aguas cristalinas y tranquilas. El sonido de las velas crujientes y las cuerdas tensadas llenaba el aire, mientras las