Nos vemos pronto.
Los corredores de la mansión en Wolfpine, ahora iluminados por los últimos rayos de sol, emanaban una melancolía sutil. El sonido de los pasos de Phoenix y Ulrich resonaba en las paredes de piedra, y el peso del momento se sentía con cada paso que daban. El viaje de luna de miel tenía que continuar, y esa sería la última despedida a la mansión, al pasado que allí dejarían.
Ulrich apretaba la mano de Phoenix con firmeza, pero delicadeza. Había un entendimiento silencioso entre ellos, aunque los