El Rey Ulrich estaba sentado en la cama de Lyanna y Roderic, su cuerpo exhausto y cubierto de vendajes. Las damas de compañía de Phoenix trabajaban meticulosamente, cuidando de las heridas que Pryo le había infligido durante el enfrentamiento. Ulrich observaba los movimientos delicados de Eloise, quien ajustaba una venda en su hombro, donde las garras de Pryo habían dejado una marca profunda. Su mente, sin embargo, estaba lejos de allí, atrapada en los recuerdos de la batalla que casi lo destru