Él es mi... predestinado
Phoenix se despertó sobresaltada, su cuerpo empapado en sudor, su mente aún invadida por los recuerdos de la brutal batalla que Pryo libró contra Mastiff. El olor metálico de la sangre aún parecía flotar en el aire, y la sensación del impacto de las patas de Pryo aplastando a Mastiff contra el suelo resonaba dolorosamente en sus músculos. Casi podía escuchar el sonido de los huesos de Mastiff rompiéndose bajo el peso de Pryo, cada crujido, cada gemido ahogado de él, grabados en su mente como ci