Phoenix estaba sumergida en un sueño profundo cuando el dulce aroma de flores la hizo emerger lentamente de las profundidades del descanso. Era un olor familiar, suave y envolvente, que la hizo fruncir levemente el ceño mientras sus sentidos despertaban. Cuando finalmente abrió los ojos, se vio rodeada por sus damas de compañía, sosteniendo delicados ramos de lirio de los valles. Las pequeñas flores blancas en forma de campana, con un perfume embriagador, llenaban la habitación con una atmósfer