Tenía todo el día vomitando y llorando, lo que había sido obligada a ver había sido la escena más brutal del mundo entero. El cuerpo del archiduque había sido desmembrado en público, siendo ella el espectador principal.
A Samia le tocó ver cómo el miembro de su segundo esposo era arrancado, y luego cómo le cortaron las manos y los pies, entonces lo golpearon con un látigo hasta que casi estaba muerto, tal vez por el dolor o quizá por la pérdida de sangre, fue hasta entonces que le cortaron la c