—Creo que lo más sensato es que salgas del territorio de Cenzalino —propuso Saulo y Samia le miró contrariada y algo asustada.
Ser aceptada por otro reino era difícil, viajar de un imperio a otro debía serlo aún más. Sin embargo, tal como su tío había dicho, sería improbable que alguien pensara que había dejado el imperio, así que no era una mala opción.
» He estado haciendo negocios con Atrumb —informó el hombre y la joven sintió un hueco en su estómago abriéndose.
Eso era un delito que podría