Aidan
El aire en la sala de reuniones estaba cargado de tensión. Podía oler la desconfianza, el miedo y la ira emanando de cada uno de los miembros del consejo. Siete pares de ojos me observaban con una mezcla de respeto obligado y recelo evidente. La noticia de que había estado protegiendo a una humana —a mi humana— se había extendido como fuego en la manada.
Marcus, el beta más antiguo, fue el primero en romper el silencio.
"Alfa Blackwood, entendemos que has tomado bajo tu protección a una h