Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa genética mágica no sigue las reglas de la biología; sigue las reglas del poder y el sacrificio.
Las palabras se formaron en mi mente como una verdad amarga mientras descendía por las escaleras de hueso que llevaban al corazón del Inframundo. Cada paso resonaba con el eco de mis propios miedos, cada peldaño me acercaba más a respuestas que no estaba segura de querer escuchar.
Los pilares se alzaban ante mí como monumentos a la desesperación. Valentín y Helena, congelados en mármol negro, pero sus ojos... sus ojos me siguieron desde el momento en que entré a la cámara. La consciencia atrapada en piedra, el castigo perfecto para quienes habían jugado con fuerzas que no comprendían completamente.
—Sabía que vendrías —la voz de Valentín emergió del pilar, grave y resonante, pero teñida de una tristeza que me atrave







