En cuanto salimos de esa bodega, veo frente a mí a Damián, Linsey y Lucas. Sus rostros reflejaban un gran alivio y felicidad, tanto que ninguno pareció notar que estaba esposada.
Damián dejó a Linsey con Lucas y rápidamente se apresuró hacia mí para después abrazarme con todas sus fuerzas. Siento que mi corazón se rompe al no poder corresponderle y abrazarlo también.
—¡Mi amor! —exclamó en un tono desesperado. Su voz casi se quebraba y me besó lleno de necesidad.
Soporté el dolor en mi labio in